La patria

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La patria guiando a la niñez

sábado, 8 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia.

Comenzaré por comentar que en mi familia todos (papá, mamá, hermanos, cuñadas, tíos y tías y próximamente mi sobrina) somos maestros, es como la maldición familiar y muy pocos nos hemos resistido al encanto de la docencia.

Comencé estudiando Administración de empresas en la Cd. de Oaxaca, pero al poco tiempo de comenzar la carrera, me casé, por lo que tuve que estudiar y trabajar al mismo tiempo, uno de mis primeros trabajos fue como recepcionista de un pequeño hotel, por lo que ahí descubrí por primera vez la importancia del idioma Inglés, trabajé en 2 hoteles más y ahí comenzó mi segunda pasión, la hotelería. Al poco tiempo comencé a estudiar en el Harmmon Hall donde finalicé el curso y posteriormente cursé el Teacher´s a instancias y apoyo de mi madre. En 1999 terminé la carrera de Administración y decidí regresar a la Cd. de México, con miras a entrara a trabajar en alguno de los muchos hoteles que aquí hay; un mes después de llegar mi hermano mayor me sugirió que solicitara un plaza como maestro de Inglés en Secundarias Diurnas, por lo que decidí meter mis papeles a la SEP en septiembre del mismo año, a inicios de noviembre me avisaron que mi solicitud había sido aceptada, asi que para la primer semana de diciembre ya me encontraba laborando en mi primer escuela. De los hoteles recibí la oportunidad de laborar en dos, pero decidí probar en la docencia y ya llevo 9 años en esto. Hace dos años me invitaron a colaborar como maestro de Inglés en el Conalep GAM II, donde hasta la fecha laboro.

La docencia la he vivido desde que era pequeño, mi padre me llevaba en algunas ocasiones a la Benemérita Escuela Nacional de Maestros donde daba clases, por parte de mi madre estudié la primaria en dos de sus escuelas y en donde mis dos hermanos eran sus compañeros de trabajo; la responsabilidad de estar frente a grupo la conozco desde siempre, aunque en un principio me resistí en seguir mi sino. Me siento orgulloso de trabajar con la materia prima más importante que tiene nuestro país, nuestros jóvenes, si algún cambio va a ver en nuestro país, la transformación debe surgir de nuestras aulas, de los maestros. Los grandes movimientos de nuestro país en el siglo pasado han sido a instancias de maestros, maestros rurales en su gran mayoría (Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas por nombrar solo a dos) Nosotros tenemos que seguir su ejemplo y comprometernos con la educación de nuestro muchachos y nuestra preparación como docentes.

La docencia en el nivel medio superior es extremadamente importante, los alumnos en éste nivel ya muestran lo que serán de adultos, sólo tenemos que ayudarlos, guiarlos, aconsejarlos pero sobre todo ser un ejemplo a seguir. Algunos alumnos y alumnas me han dicho que les gustaría estudiar lo mismo que yo, y algún intrépido me comentó que le agradaría ser como yo, después de la sorpresa y la vergüenza del primer momento me sentí orgullosos del comentario; varios alumnos tanto de Secundaria como del Conalep han regresado a contarnos sus logros y decepciones, la mayoría nos han comentado lo mucho que les ayudaron nuestros consejos y regaños; esos son los mejores regalos que como maestro he recibido, su reconocimiento.

En ocasiones siento mucha frustración por mis estudiantes que no dan muestras de entender la importancia del estudio, la apatía que sienten por su institución (muchas veces alimentada por los mismos padres) e inclusive hasta pena. La única forma de revertir el sentimiento es preparando a mejores estudiantes, capacitándolos mejor para el trabajo y comprometiéndolos con su labor pero sobre todo enseñándoles a amar lo que hacen o vayan a ser.

Mi formación como Administrador a encajado perfectamente en el Conalep, en ésta institución deben salir ya preparados para enfrentarse al mercado laboral de la iniciativa privada (en su inmensa mayoría), y mi formación me a permitido mostrarles la realidad en el mundo del trabajo, desde una entravista hasta la forma de desenvolverse, lugares donde sólo los preparados obtienen los mejores puestos y sueldos. Mejor lugar para compartir mi experiencia no puede haber.

Un abrazo a todos.

Mi aventura de ser docente

Todavía recuerdo mi primer día de clase en secundarias, fue un desastre, realmente el saber los contenidos (o creer saberlos) no es suficiente, las estrategias para poder enganchar a los alumnos en nuestra materia sólo puedes adquirirlas con la experiencia, pueden contarte todo lo referente al control de clase, distribuir contenidos, dosificación; pero cuando te enfrentas a los estudiantes por primera vez... es impresionante y a veces intimidatorio. (De mi primer día de clases sólo quiero agregar que para el tercer día, si no me rescatan mi Director y Subdirector, probablemente mis alumnos me hubieran pegado a la pared con maskin).

Mi práctica docente poco a poco ha ido evolucionando, al principio “daba clase” dictando reglas ortográficas y mecanizando ejercicios (imparto la materia de Inglés), todo lo anterior con el objetivo de que los alumnos pasaran el examen bimestral con la mejor calificación posible y por supuesto mantenerlos quietos en sus lugares; lo malo, ningún estudiante podía decir una frase extra a no ser que fuera las enseñadas en clase. Si intentaba dar una clase dinámica en la que los alumnos participaran o trabajaran en grupo, terminaba casi en una batalla campal.

Para el siguiente ciclo, le hice caso a mi Jefa de Enseñanza, “Cortarle el cuello al Gallo el primer día de clase” sic, y resultó; me convertí en un profesor Draconiano, toda rigidez y con muy poca flexibilidad, sé que debió ser hasta cierto punto traumático para mis alumnos pero, fue la única manera de impartir clase con cierta tranquilidad, olvidé mencionar que por la zona en la que se encuentra la escuela tuve alumnos de Tepito (sin comentarios), La Ronda (venta de auto-partes robadas), San Simón (sin comentarios) y de Tlatelolco, por lo que había que tener cuidado con los alumnos y alumnas; al siguiente ciclo escolar mi práctica ya había evolucionado lo suficiente para comunicarme sin necesidad de amenazas o reprimendas, aprendí que hablándoles con la verdad, sin engañarlos y explicándoles con paciencia y haciéndolos entender que me preocupaba por ellos y ellas, era la mejor manera de poder desarrollar mi labor, al final ellos mismos me defendían de los latosos y agresivos.

En mi siguiente plantel llegué a uno para señoritas, ahí aprendí que las mujeres en grupo son de verdadero cuidado, eran inclusive mas agresivas que mis alumnos de la escuela anterior, pero al igual que éstos, hablando, convenciendo, cultivando el respeto mutuo y sobre todo haciéndolas participe en la clase no sólo en lo relacionado a las participaciones, si no también en la forma como querían ellas hacer sus presentaciones y prácticas, fue la mejor forma de trabajar; eran extremadamente creativas, por lo cual prácticamente era cuestión de explicar con ejemplos, disipar dudas y ellas hacían el resto.

De ahí en adelante he estado en dos planteles más, pero ya no tuve problemas realmente graves de indisciplina, fue toda una prueba de fuego mis primeros años, pero los superé y con creces; como menciona la lectura, también tuve compañeros los cuales no podían dar clase, o se paraban en la puerta para que no se salieran los muchachos o se sentaban frente al escritorio para presenciar el caos; ahora, con la ventaja de la retrospectiva sé que si hubiera seguido teniendo esos problemas, tal vez me viera en la necesidad de renunciar, mi formación como Administrador me lo habría exigido.

Todo lo aprendido anteriormente me sirvió de las mil maravillas cuando llegué a participar a Conalep, no tengo problemas de conducta, aunque en lo referente a la motivación de los muchachos y combatir su apatía, ha sido un verdadero reto, es combatir contra prácticamente todo lo que han aprendido desde pequeños, no solo en casa, me refiero a la escuela y el medio que los rodea (sin contar malas influencias).

La mayoría de los problemas conductuales de nuestros alumnos (ya sea a nivel Secundaria o Bachillerato) considero que radica en sus relaciones intrafamiliares, disolución del vínculo familiar, abandono, rechazo, alcoholismo, drogadicción, poca o nula autoestima y asertividad, mal desarrollo de la resiliencia y por supuesto la misma entrada de la adolescencia son problemas graves que debemos tratar de subsanar con nuestro quehacer diario, no como padres ni desde el enfoque de tutores, si no desde el aula, como personas que debemos ganarnos su confianza mostrándoles el mejor camino hacia su propio engrandecimiento, no solo personal si no el profesional, y por qué no, a veces también el espiritual.

Hasta este punto considero que mi principal problema es mi actualización como docente, el cual sé, he descuidado por problemas familiares. He participado en varios cursos de actualización de la SEP, he inclusive durante los primeros años de la reforma educativa a nivel secundaria fui multiplicador en mi materia; pero ninguno de la envergadura de ésta especialidad, de la cual creo que saldré muy fortalecido.

Saludos a todos…

Los saberes de mis estudiantes.

Lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet.

El “navegar” en Internet, es uno de los aspectos que se les facilita a los alumnos hoy día, algunas de sus habilidades son:

- Búsqueda de información.

- Transferencia de datos.

- Copiar y pegar información.

- Manejo de presentaciones en Power Point, subir y bajar este tipo de información a la “red”.

- Bajar y subir videos a la “red”

Son algunos ejemplo de lo que a nuestros estudiantes se les hace fácil.

Lo que se les puede dificultar.

Lo más difícil para ellos y ellas es la búsqueda de información especializada, saber buscar en páginas especializadas, diferenciar entre páginas confiables y no confiables, Al ser información que es obligatorio buscar para ellos, demuestran una especie de bloqueo mental, y no le ponen atención, aunado a ello, la apatía que demuestran.

¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?

Primero que nada hacerles atractivo el tema a los alumnos, haciendo presentaciones divertidas y fáciles de entender, de esta manera llamaremos su atención.

Buscar información de videos que les sean atractivos en forma de caricatura.

Presentarles información con caricaturas o asuntos chuscos.

Al hacer esto atractivo se puede despertar en ellos la curiosidad de buscar la información en forma más seria, tratando de que ellos puedan buscar sus saberes tanto en conjunto como en forma individual.

¿Dónde lo harán?

Algunas escuelas cuentan con sistemas de informática en la biblioteca, es donde ellos pudieran trabajar en esos aspectos, siempre y cuando sean supervisados por los profesores.

En otros aspectos tendrían que trabajar en un “café Internet”, dónde su trabajo sería supervisado por el personal de ese negocio, ya que en caso de conflicto o problema pueden consultar al personal del negocio.

¿Quién van a enseñar a quién y qué le enseñará?

Los alumnos mas avanzados en el uso del Internet, serán quienes ayudarán a sus compañeros a aclarar sus dudas para realizar los trabajos, a estos alumnos se les denominará como “asesor”, los asesores serán los encargados del progreso de sus compañeros, la evaluación será recíproca por medio de un instrumento de evaluación, se deberá tener un indicador o evidencia de lo que se realiza, se deben tener hojas de valoración con listas de cotejo en diferentes tiempos:

Del alumno:

Demuestra lo que sabe.

Acepta la asesoría del alumno/compañero.

Aprende fácilmente.

Pregunta continuamente sus dudas.

Las dudas las realiza en forma cordial.

Del Asesor/compañero.

Es amable con el alumno/compañero.

Trata de facilitarle el aprendizaje.

Se desespera.

Al tener dudas consulta a otra persona.

Trata de ir a un ritmo aceptable para enseñar.

Puntaje y acotación:

1- Nunca.

2- Casi nunca.

3- Algunas veces.

4- Casi siempre.

5- Siempre.

Cada semana se tendrán evidencias de sus trabajos con investigaciones que les ponga el docente, para ser evaluados en sus avances semanarios o diarios según el caso.