Comenzaré por comentar que en mi familia todos (papá, mamá, hermanos, cuñadas, tíos y tías y próximamente mi sobrina) somos maestros, es como la maldición familiar y muy pocos nos hemos resistido al encanto de la docencia.
Comencé estudiando Administración de empresas en la Cd. de Oaxaca, pero al poco tiempo de comenzar la carrera, me casé, por lo que tuve que estudiar y trabajar al mismo tiempo, uno de mis primeros trabajos fue como recepcionista de un pequeño hotel, por lo que ahí descubrí por primera vez la importancia del idioma Inglés, trabajé en 2 hoteles más y ahí comenzó mi segunda pasión, la hotelería. Al poco tiempo comencé a estudiar en el Harmmon Hall donde finalicé el curso y posteriormente cursé el Teacher´s a instancias y apoyo de mi madre. En 1999 terminé la carrera de Administración y decidí regresar a la Cd. de México, con miras a entrara a trabajar en alguno de los muchos hoteles que aquí hay; un mes después de llegar mi hermano mayor me sugirió que solicitara un plaza como maestro de Inglés en Secundarias Diurnas, por lo que decidí meter mis papeles a la SEP en septiembre del mismo año, a inicios de noviembre me avisaron que mi solicitud había sido aceptada, asi que para la primer semana de diciembre ya me encontraba laborando en mi primer escuela. De los hoteles recibí la oportunidad de laborar en dos, pero decidí probar en la docencia y ya llevo 9 años en esto. Hace dos años me invitaron a colaborar como maestro de Inglés en el Conalep GAM II, donde hasta la fecha laboro.
La docencia la he vivido desde que era pequeño, mi padre me llevaba en algunas ocasiones a la Benemérita Escuela Nacional de Maestros donde daba clases, por parte de mi madre estudié la primaria en dos de sus escuelas y en donde mis dos hermanos eran sus compañeros de trabajo; la responsabilidad de estar frente a grupo la conozco desde siempre, aunque en un principio me resistí en seguir mi sino. Me siento orgulloso de trabajar con la materia prima más importante que tiene nuestro país, nuestros jóvenes, si algún cambio va a ver en nuestro país, la transformación debe surgir de nuestras aulas, de los maestros. Los grandes movimientos de nuestro país en el siglo pasado han sido a instancias de maestros, maestros rurales en su gran mayoría (Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas por nombrar solo a dos) Nosotros tenemos que seguir su ejemplo y comprometernos con la educación de nuestro muchachos y nuestra preparación como docentes.
La docencia en el nivel medio superior es extremadamente importante, los alumnos en éste nivel ya muestran lo que serán de adultos, sólo tenemos que ayudarlos, guiarlos, aconsejarlos pero sobre todo ser un ejemplo a seguir. Algunos alumnos y alumnas me han dicho que les gustaría estudiar lo mismo que yo, y algún intrépido me comentó que le agradaría ser como yo, después de la sorpresa y la vergüenza del primer momento me sentí orgullosos del comentario; varios alumnos tanto de Secundaria como del Conalep han regresado a contarnos sus logros y decepciones, la mayoría nos han comentado lo mucho que les ayudaron nuestros consejos y regaños; esos son los mejores regalos que como maestro he recibido, su reconocimiento.
En ocasiones siento mucha frustración por mis estudiantes que no dan muestras de entender la importancia del estudio, la apatía que sienten por su institución (muchas veces alimentada por los mismos padres) e inclusive hasta pena. La única forma de revertir el sentimiento es preparando a mejores estudiantes, capacitándolos mejor para el trabajo y comprometiéndolos con su labor pero sobre todo enseñándoles a amar lo que hacen o vayan a ser.
Mi formación como Administrador a encajado perfectamente en el Conalep, en ésta institución deben salir ya preparados para enfrentarse al mercado laboral de la iniciativa privada (en su inmensa mayoría), y mi formación me a permitido mostrarles la realidad en el mundo del trabajo, desde una entravista hasta la forma de desenvolverse, lugares donde sólo los preparados obtienen los mejores puestos y sueldos. Mejor lugar para compartir mi experiencia no puede haber.
Un abrazo a todos.
sábado, 8 de mayo de 2010
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Estimado Mizhael.
ResponderBorrarEs verdad que tenemos una inmejorable oportunidad para construir una mejor sociedad donde vivir, en las aulas del Subsistema Medio Superior esta la realidad presente y futura del país, por ello, los "profesores" tenemos el compromso ético de hacer nuestro mayor esfuerzo para que los jóvenes reciban la mejor formación posible.
Un abrazo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarHola Mizhael:
ResponderBorrarMe identifico ampliamente contigo cuando comentas que en ocasiones sientes frustración por los alumnos apáticos que al parecer no comprenden la importancia del estudio, y al igual que tu lo mencionas, creo que la unica forma de luchar contra esta apatía que se da en nuestros jóvenes es preparándonos más, educando con el ejemplo, amando nuestro trabajo, y procurando dar lo mejor de nosotros día a día.
Recibe un saludo afectuoso y gracias por compartir tu experiencia.
Recibe saludos
ResponderBorrarCompañero
En mi familia, soy la única que se dedica a la docencia, sin en cambio, tú compartes que varios integrantes de tu familia son docentes, creo que esto es productivo; generaciones y se entiende que estilos de laborar diferentes, conforman una familia encantada en la docencia.Pasa algo parecido en nuestro grupo de trabajo, en la Especialización, formaciones diversas, maneras de trabajo distintas… que coadyuvan en la tarea que realizamos para fortalecer nuestra práctica docente…